Thursday, January 07, 2010

The Flaming Lips. Embryonic



Creo que el nuevo disco de los Flaming Lips es una buena excusa para discutir un rato sobre música. Los de Oklahoma son un icono del indie americano de los 90. Siempre de la mano de Grandaddy y Mercury Rev, reinventaron la psicodelia y la vieron desde otro punto de vista, la transformaron en un caramelo ácido. Como un trocito de limón bañado en chocolate derritido. Los Lips consiguieron hacerse un hueco y ser uno de los grupos más carismáticos y queridos del universo alternativo. Desde que empezaron, a finales de los lejanos ochenta, han sido un grupo claramente orgánico y cambiante. Su sonido ha evolucionado álbum tras álbum. Se han vestido el mono de la psicodelia en Oh My Gawd!, el traje de héroes del college-rock americano con Transmissions From The Satellite Heart e incluso las gafas de científico loco en su experimento llamado Zaireeka.

Esta diversidad de caminos parecía que encontraba un punto común en Soft Bulletin, un álbum complejo y accesible que les asentó en un registro más pop. Todos los hilos de sus anteriores discos quedaban atados y concluidos. En Yoshimi Battles The Pink Robots acentuaron su postura pop, pasando a ser éste el sonido estandarte de la banda. Sus compañeros generacionales fueron cayendo en combate. Parecía que este sonido conclusivo que les había funcionado en sus dos últimos intentos se había gastado de ideas y ese camino sólo podía derivar hacia un triste epílogo. Conscientes de ello, en 2006 intentaron dar otro giro de tuerca con At War With Mystics pero les faltó una pizca de inspiración.

Dicho esto me gustaría parar un momento para dar una visión más subjetiva del grupo. Siempre me ha parecido un grupo un pelín sobrevalorado. Hay muchos flancos por donde atacarles pero voy a decir simplemente que sus discos no acostumbran a ser completos. Cuando hacen canciones se salen, realmente son una fábrica de temazos. Pero cuando escuchas uno de sus discos parecen faltos de ideas para terminarlo. Han sabido aprovechar esta característica y han explotado su vertiente más lúdico-festiva (contando con las canciones que más se prestan a ello) para convertirse en un grupo de directo. Sus directos son una explosión de colores y optimismo. Sus discos libros de cuentos con highlights y oscuras páginas aburridas.

Cerrando el paréntesis, parece que el golpe que se llevaron en 2006 por el flanco de la crítica no se ha repetido esta vez. Embryonic está en la mayoría de las listas de lo mejor del año. Parece que lo han vuelto a hacer, han redirigido su música hacia un lugar antes inexplorado. Como dirán la mayoría, se han reinventado. Este álbum tiene un sonido mucho más sucio y pierde toda la accesibilidad de sus otros discos de esta década. Abandonan el pop yeah-yeah-yeah con el que incendiaban sus conciertos. Embryonic es más bien implosivo y evocativo. Es onírico, como sus anteriores trabajos, pero ahora no lo es por mágico sino por abstracto. Es un disco caótico y sin ningún orden concreto. No es conceptual como se puede leer en muchas críticas; como siempre, han ido al espacio y han vuelto hablando de las mismas tonterías de siempre.

Aquí Wayne Coyne suena mucho más lejano, pierde la presencia que normalmente tenía. Ahora la fuerza recae en sus complicadísimas composiciones, en esos entramados electrónicos (o más bien de ruidos irreconocibles) que parece que no tienen la intención de llevarnos a ninguna parte. En varios casos es así, son laberintos sin salida, pero en alguna ocasión nos encontramos con un final y vemos la luz: los Flaming Lips no están muertos, sólo estaban de parranda. Aún son capaces de escribir canciones perfectas. Ahora ya no es pop perfecto, sus temas tienen una belleza un poco más rebuscada, pero siguen siendo cojonudamente perfectos.

Aún así, apreto el freno para recordar que me sigue faltando una pizca de sal para considerarlo uno de los grandes discos del año. Flojea dependiendo del paraje por donde pases y esto, a estas alturas, debería ser imperdonable. Los de Oklahoma han vuelto a empezar y este es un buen comienzo... pero pueden ser mucho mejores. Creo que hay, por lo menos, 20 discos mejores que este en 2009, por lo que no va a estar en mi lista de lo mejor del año. Feliz año, por cierto.

4 comments:

Sole said...

Everybody's Gotta Live pels Les Savy Fav es collunuda, no puc parar d'escoltar-la.

Jo crec que el Transmissions... i el Clouds Taste Metallic son dos discassos de cabu a rabu (catala correcte) i per res del mon sobrevalorats. I rodons. El grup...pot ser.

Penja'm el In the Aeroplane Over the Sea que l'ordinador se me l'ha menjat i l'spotify treu fum

Felationship said...

Són els seus dos millors discos però he acabat buscant cançons en comptes de deixar el disc sencer. Millor debatir-ho amb una cervesa davant.

A veure si aquest link et funciona pel de Neutral Milk Hotel:

http://www.mediafire.com/?1jj9iydkbun

Felationship said...

Buenos días. Son las nueve y media de la mañana. Catalunya tiembla de frío. Las rebajas invaden las calles. Los niños vuelven a la escuela. King Khan & the BBQ Show nos hacen más llevaderas las largas mañanas de invierno.

http://www.youtube.com/watch?v=WNAknZVzBRM

Jylia said...

ai com m'encanta el video, dios!
hagues hagut d'enganxarlo abans de les 10...