Thursday, December 17, 2009

San Miguel Primavera Club 2009

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La verdad es que no vi la mayoría de grupos que me apetecía ver. La logística, el Barça, las dolorosas solapaciones y, sobretodo, el Farándula pudieron más que Retributions, Woods, Nibletts y compañía. El primer día vimos de perfil el final de Soundtrack of Our Lives. Su britpop nunca me ha dicho nada, pero su ecléctica presentación hizo que les prestaramos atención durante un par de canciones. El otro grupo que vimos el jueves fue Kid Congo & the Pink Monkey Birds. El Bad Seed más freak de todos, nos deleitó con casi una hora de rock sin freno. Había ratos que incluso parecía un concierto de The Fall.
El viernes lo empezamos con Deer Tick en Monasterio. Concierto en solitario de su cantante. No le llegaron los instrumentos… ni los pantalones. Suduroso antro atestado de humo y voces rotas. Versión de Neil Young incluída. Se pudieron resarciar al día siguiente en Bikini con banda, instrumentos … y pantalones. Viaje al Paralelo para ver a Little Joy. Buen concierto, incluso después de tres o cuatro canciones me pregunté por qué abandoné su disco. Al finalizar el concierto me llegó la respuesta como por magia divina: me cargan. Pero no he venido aquí a hablar de mi disco. El concierto alternaba picos emocionales con las voces brasileñas de la banda y subidones comerciales con estribillos que podrían haber sido sacados de cualquier disco de los Strokes –bueno, igual del primero no-. Eso sí, siempre ese aire sambero que lo hacía todo más ameno. De agradecer: el buen rollo que transmitieron, que le bajaran el volumen a la guitarra de Moretti y el culito de la rubia -¡qué guapa era cuando sonreía!-.

No nos quedamos para ver a Devendra, fuimos a Sidecar a ver a So Cow. Seguramente acertamos. Uno: porque nunca me he creído a Banhart y Dos: porque los irlandeses lograron conectar con un reducido público mediante un conciertazo. Público poco entregado eso sí, marca de la casa catalana. Canciones precipitadas de dos minutos que en directo corren el riesgo de parecer todas iguales. En disco se pueden escuchar más matices y más distinción. Pero, ¿que más da que parezcan todas iguales? Yo estaría escuchando “Greetings” en repeat durante 45 minutos sin ningún problema. Adrenalina y buen rollo. Hora perfecta y sitio perfecto. Versión acertada del “Mess Me Up” de Nobunny. ¿Qué más queréis? Llegamos a tiempo para ver la segunda parte del concierto de Jeffrey Lewis. Tenía el recuerdo de su concierto de la sala pequeña de Paradiso, donde creo que logró desarrollar mejor su heterogéneo discurso anti-folk. Además, Apolo se le queda grande (como se le quedó Razz 2 hace años) cuando intenta interactuar con la audiencia vía sus dibujos. Aún así, intentando aislar su actuación de todas las demás variables, me encanta la combinación del guitarreo ruidoso con esas pajas mentales pasadas de ácido de cantautor marginado. Es único y divertido.

El sábado después del Barça fuimos a ver el final de Ted Leo. Es uno de esos tipos que nunca te van a hacer un concierto malo. Tiene canciones suficientes para confeccionar setlists resultones, se rodea de una banda ejecucionalmente perfecta y él muestra carisma y entrega. Su posición como hijo adoptivo catalán le aproxima más al público y se permite el lujo de dejar para el final, como si fuera la gran cosa, el bodrio que le dedicó a su Costa Brava. Eché de menos ese punto irlandés, pero haber visto tres canciones me ilegitima para dar cualquier opinión global del concierto. El sábado lo cerramos con A Place To Bury Strangers. Ruidaco shoegazer. Me gustó. Creo recordar que pude distinguir sonidos y melodías entre la nube ruidosa y polvorienta que crearon.

Port o’Brien y Cass McCombs clausuraron nuestro festival. Dos conciertos correctos que dejaron con ganas de “más pero diferente”. A Port o’Brien les faltó suciedad y mala leche, es verdad que su último disco no lo pide, pero yo sí. La vía a trabajar se atisbó en algunos momentos de "I Woke Up Today". Vale que se hayan hecho mayores y quieran sonar más serios pero, si tocan canciones de sus primeras maquetas, que lo hagan como es debido. Aún así, cuando llegué a casa me puse su último disco; así que consiguieron redespertarme la curiosidad. No está mal. El disco, digo. Y Cass McCombs es un horchatero. La producción del disco llena más las canciones de cómo suenan en directo, y eso no es malo, simplemente pediría una sala más adecuada para sus delicados guitarrazos. Que conste que me gustó, creo que es un gran compositor y un buen músico y si volviera a Barcelona, seguramente pagaría por volverlo a ver. Sólo digo que me hubiese gustado un poco más de contundencia (los teclados no tuvieron nada de presencia) o relleno; en el Apolo habían demasiados ruídos que eclipsaban a McCombs. O que hubiese tocado para mí, en mi casa. Sí, casi que mejor eso.

Perdón por el vómito informativo, ha sido en el curro y en sólo 20 minutos. No me da tiempo ni de repasarlo. Esta noche lo mejoro un poco.




5 comments:

Felationship said...

Dia tranquil al curro: ja he acabat d'explicar el semana025 i he resumit el que vam veure al Primavera Club. Aviat penjo el resum del que ha sigut el meu 2009 musical. El top5 del meu last.fm dels últims 12 mesos és:

01.The Wave Pictures
02.Magnolia Electric Co.
03.Yo La Tengo
04.Deerhunter
05.Pavement

I ja us dic ara que, traient a Deerhunter i Pavement que no han tret disc aquest any, el que he escoltat dels altres tres no ha sigut principalment els discos que han tret aquest any. Així que a veure què surt.

Sole, què passa amb la llista de series?

Sole said...

Que bé vius Ben Campbell

Aquest finde al lloc dels cocktails ho rematem

te he hecho un cd said...

ahir em vaig passar el matí amb Port O'Brien i em sap greu no haver anat al concert... I woke up today és temazo de la vida.

Pautu said...

joder em cau la baba.

i amanint els concerts amb el farándula encara més. hijo mío es que lo quieres tó.

pues mira.

Pautu said...

per cert, noto que el blog agafa forma. Té marges, més gadgets, i has canviat les lletres del títol!